
Leí esto en una hoja parroquial y me conmovió profundamente, creo que son exactamente las palabras que he necesitado y en las cuales encontré comprensión, no sé a que libro pertenezca ni encontré algún autor firmante, no sé si el texto sea bíblico pero quiero reproducirlo para compartirlo en este blog y leerlo, cuantas veces sea necesario.
PERSEVERANCIA
Debes convencerte de que es inevitable rodar muchas veces cuando se sube. El secreto de subir no esta en no caer, sino en no permanecer caído.
Ceder sin dejar de persistir es la ley del hombre libre, como lo es del líquido y del humo, que cediendo a un obstáculo, no por eso dejan de franquearlo para descender el uno y elevarse el otro.
Si el primer paso cuesta mucho, el último cuesta más y para darlo bien, preciso es luchar contra la fatiga, contra la monotonía, contra el desaliento.
Hacen falta muchas ráfagas de aire para inflar una vela y hacer marchar un barco. Hacen falta muchos hábitos de inspiración para hacer avanzar la razón un paso.
Has decaído porque no has vuelto a nacer. La vida de elevación y de lucha requiere que renazcas cada día en la renovación a tus aspiraciones. La naturaleza humana es así. Es necesario elevarla y renovarla cada día, porque si no, decae... Si no te preocupas de ése diario renacimiento, irás irremediablemente al fracaso.
Cada día debemos renovar nuestro propósito y excitarnos a mayor fervor como si fuese el primer día de nuestra conversión.